Muchos padres me preguntan qué pueden hacer
para que su hijo mejore su conducta. No sé por qué motivo esperan que les
plantee alguna actividad o ejercicio complejo. No nos damos cuenta que, en
muchas ocasiones, la solución está en las pequeñas cosas… Por este motivo les
planteo una sencilla pero poderosa estrategia que podemos llevar a la práctica
desde ya mismo. Se trata de reconocerle y valorarle cualquier pequeño esfuerzo
que el niño realiza para mejorar esa conducta. De esta manera la animaremos a
seguir en esa dirección y comprobaremos que al sentirse valorado y no
etiquetado reforzamos su voluntad para mejorar y CRECER.
Veamos un ejemplo:







