Como ya has leído
algunos de mis artículos te habrás dado cuenta que me apasiona el tema del
liderazgo educativo y estoy convencido de que todos podemos prepararnos para
liderar el cambio educativo. Todos jugamos un papel muy importante en este
cambio. Todos somos importantes y necesarios…
Generalmente cuando
hablamos de “liderar” a la mente nos vienen imágenes de hombres y mujeres que
en periodos difíciles se alzan de manera heroica para cambiar el rumbo de los
acontecimientos. Esto no es así, olvídate por completo de esa imagen de
liderazgo. Liderar según Lloy Bard es “tener
la capacidad para influir en otras personas con el fin de lograr unas metas
comunes”. Ateniéndonos a esta definición podemos afirmar que hay padres que
lideran, profesores que lideran, centros educativos que lideran, etc. Y lo más
importante de todo: tú mismo estás en disposición de poder liderar.
Probablemente ya lo estás haciendo aunque sin ser consciente de ello. Como ya
comenté en un artículo anterior, todos podemos y debemos ser capaces de
liderar, es decir influir en algunas personas sin tener por qué ocupar o
ejercer algún cargo. Recuerda: “No hace falta tener un cargo para ser líder”. Recomiendo
encarecidamente la lectura atenta del interesantísimo libro “El líder que no
tenía cargo” de Robin Sharma.
