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jueves, 14 de febrero de 2013

¿Por qué te gusta ser profesor?

Hoy me gustaría que te tomes 5 minutos para que reflexiones e intentes dar respuesta a la siguiente cuestión: ¿por qué te gusta ser profesor/a?, es decir, qué es aquello que te motiva cada día para ir al colegio y disfrutar de tu profesión.

Te planteo algunas cuestiones extraídas del libro "Pasión por enseñar" de Christopher Day (Ed.Narcea) que te ayudarán a dar respuesta a la pregunta que da título a esta entrada. Están basadas en el educador belga Geert Kelchtermans, quién identificó cinco componentes en el yo del maestro: autoimagen, autoestima, motivación, percepción de la tarea y perspectivas futuras. 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Manifiesto del orgullo docente

Me encanta dar estas noticias. Mi gran amigo y "maestro" José Antonio Marina acaba de poner en marcha un proyecto que me parece interesantísimo en el que te animo a participar: el Centro de Estudios sobre Innovación y Dinámicas Educativas(CEIDE). En palabras del propio Marina "nos dirigimos hacia una era de la enseñanza pragmáticamente dirigida, en que la preocupación laboral y económica van a ser prioritarias, y  pueden olvidarse los fines profundos de la educación –la formación de personalidades intelectualmente competentes, emocionalmente ricas,  dotadas de pensamiento crítico y capaces de un compromiso ético.

jueves, 23 de agosto de 2012

Ser docente del siglo XXI


Para empezar a trazar la figura del docente del siglo XXI tenemos que dejar a un lado el desánimo y pesimismo imperante tomando una actitud animosa y optimista frente a la situación que nos ha tocado vivir. Por el simple hecho de dedicarnos en cuerpo y alma a la educación debemos creer en una posibilidad de cambios. Y no solo digo debemos, es que estamos obligados a ello. Como destaca el propio Miguel Ángel Santos Guerra “hay contextos en los que decir que disfrutas trabajando es poco menos que una herejía. Es incluso una estupidez. En ese ambiente lo que se lleva es despotricar de la tarea, de las autoridades, de los alumnos, de las familias y de la vida misma”. Nosotros no podemos ir por ese camino si realmente queremos transformar la Escuela del siglo XXI.